La guayabera, (cont.)
Fuentes de fiar aseguran que cuando Cuba era colonia española el gobierno consideraba su enemigo a todo el que era encontrado usando una guayabera, y se les perseguía y apresaban, se torturaban y se fusilaban, porque como hemos dicho: «La guayabera por la espalda, muestra el diseño de la bandera cubana».
Esta versión por supuesto es rechazada por todo aquel simpatizante
del colonialismo español, que tuvo un familiar militando en contra
de los cubanos, que no aceptan como cierto todos los desmanes que cometieron
en la isla en nombre de la Corona, como el plan de reconcentración
impuesto por el gobernante Valeriano Weyler, que ocasionó la muerte
por inanición de 200,000
cubanos y que algunos malintencionados dicen que es una cifra exagerada, lo
mismo han silenciado el martirologio de La Jata, y el fusilamiento de los
7 estudiantes de medicina que se probó posteriormente que no cometieron
delito alguno para ser juzgado en juicio sumarísimo y quitarles la
vida; de igual forma se torturó y asesinó sin piedad a todos
los que implicaron en la conspiración de Aponte y la de La Escalera,
donde perdió la vida el insigne poeta Gabriel de la Concepción
Valdés «Plácido». Y tantos otros crímenes
que aún permanecen impunes y que por no condenarse a los culpables
quedaron para los que les convenía, como una leyenda.
Fue la guayabera además muy criticada y considerada vulgar por desplazar a la chaqueta y por estar confeccionada con telas corrientes, pero en el interior de la isla fue arraigándose con fuerza y se conoció en Camagüey como Camagüeyana, en Manzanillo Manzanillera, y de Júcaro a Morón le llamaron Trochana después de que las huestes al mando del General Antonio Maceo y Máximo Gómez cruzaron la peligrosa Trocha establecida entre Júcaro y Morón; lo mismo que en Sancti Spíritu fue Yayabera, antes que finalmente se le dijera Guayabera.
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera

