La guayabera, (cont.)
Intrigada por las investigaciones del Dr. Casadevall nos enteramos que lo
que él llama «la abuela de la guayabera» que es «La
Chupa», en varias regiones de la Madre Patria se considera un chaleco
típico, que el diccionario recoge como «...(del aí. yubba,
túnica) especie de chaqueta antigua, con cuatro faldillas de la cintura
abajo y mangas ajustadas», que muy poco tiene que ver con nuestra guayabera
tradicional, a no ser por las faldillas sueltas.Para los peruanos la Chupa
o Tipa o Waylla Wallya, es parte de su traje típico y son unas piezas
chalinas o bufandas que se usan como abrigo, tejidas por el hombre para uso
ornamental, doblada en dos y fijada en la parte posterior de la cintura a
partir del Chumpi que es la faja con que se ajustan los pantalones o las faldas.
Los judíos usan o usaban en sus bodas una especie de chaleco brocado
que le llaman
Chuppahs, que tampoco se le asemeja a nuestra guayabera, pero que son más
similares a las Chupas de Valencia y Andalucía, que muchas son de cuero
que viene a su vez del chaleco generalmente brocado que se usó en Francia
a principio del siglo XVIII, estableciéndose la moda en España
y en sus colonias americanas durante el reinado de Felipe V que llegó
al trono en 1759 con el nombre de Carlos III.
Posiblemente de la Chupa andaluza conjuntamente con la camisa usada por los militares del ejército español que tenía cuatro bolsillos, mangas largas y faldas por fuera del pantalón, evolucionó hasta tiempos de nuestras guerras independentistas.
Fueron nuestros Mambises (miembros del Ejército Libertador) los que
le dieron el toque nacional al
demostrar por la espalda el diseño de la bandera cubana, porque las
diminutas alforzas que nacen en la pieza del pecho llamada canesú,
simboliza las franjas de nuestra bandera, y la pieza de los hombros hacia
atrás terminaba en pico con un botón, como si fuera el triángulo
rojo con la estrella solitaria.

La guayabera original cubana en la
parte
de atrás simula la bandera de Cuba: el
triángulo con sus cinco franjas.
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera

