Las banderas cubanas
Primera bandera revolucionaria-La conspiración de los Soles y Rayos de Bolivar, 1823.
"Corría el año 1823 bajo el mando del general Vives cuando la logia francmasónica de los "Soles y Rayos de Bolívar", de acuerdo con otras sociedades secretas de la isla, organizó una conspiración para derrocar la dominación española y fundar la República de Cubanacán. Por el sumario que se instruyó contra la frustrada conspiración se sabe que fueron encontradas 395 escaparelas de los colores rojo, azul, y amarillo junto con "tres banderas de seda de tafetán sencillo, cada una con dos y media vara de largo y una y media de ancho, el centro azul turquí, y en el punto medio, estampado un sol grande con sus rayos, como esmaltado, color plateado con claros y oscuros, y en la circumferencia una faja de media tercia de color carmesí". Hay desacuerdo entre la descripción y el diseño encontrado, pues en éste el sol es dorado o amarillo y no plateado como se indica."
Primer Proyecto de bandera de Narciso López. La conspiración de la mina de la rosa cubana, 1848.
"Cuando en 1848 Narciso López tuvo que abandonar las Minas de Manicaragua por haberse descubierto su proyectado levantamiento en Las Villas, dejó abandonado un boceto de bandera que Cirilo Villaverde dice haber visto cuando estaba preso en la cárcel de La Habana: "era muy sencillo, pues se componía de los colores republicanos, combinados en fajas horizontales, azul, blanca y roja; imitación lejana de la famosa bandera de Colombia". Aunque José Sánchez Iznaga, el 10 de julio de aquel año, en el proceso de la causa describe "que igualmente la enseñó el señor general López en una tira de papel pintado una bandera que debía enarbolarse en el movimiento, por señas que en la parte superior y extendiéndose a la inferior sobre el asta, tiene una grande estrella de donde parten tres fajas iguales, siendo la superior e inferior de color azul y la del centro blanca". Cuando en 1852 fueron procesados varios cubanos el 19 de noviembre en Santiago de Cuba por esparcir varias banderitas subversivas que estaban hechas de tres tiras—dos azules y una blanca—, llevaban pegadas sobre una de las tiras azules, que resulta ser más ancha que la otra, una estrella de papel de ocho puntas, con la inscripción "La libre cubana", manuscrita. Las versiones de Sánchez Iznaga y de Santiago de Cuba parecen ser, a pesar de la discordancia que existe entre ellas, versiones de la definición que Cirilo Villaverde ofrece del original de Narciso López."
*Extraído de Vicente Báez, ed. La enciclopedia de Cuba. Volumen 4: Historia. San Juan y Madrid: Playor, S.A., Enciclopedia y Clásicos Cubanos, 1974. Grabados. pp. 352-353.
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
