Cartasrevolucionarias-A Gonzalo de Quesada y Aróstegui
New York, octubre 29, 1889
Sr. Gonzalo de Quesada y Aróstegui:
Mi muy querido Gonzalo:
Por lo pequeño de la letra verá Ud. que el alma anda hoy muy
triste, y acaso la causa mayor sea, más que el cielo oscuro o la falta
de salud, el pesar de ver cómo por el interés acceden los hombres
a falsear la verdad, y a comprometer so capa de defenderlos, los problemas
más sagrados. De estas náuseas quisiera yo que no sufriese Ud.
nunca, porque son más crueles que las otras. Por eso no le he escrito
en estos días, porque cuando me cae ese desaliento estoy como ido de
mí, y no puede con la pluma la mano. Y porque quería hablarle
largo, como a su buen padre le hablé, sobre el peligro en que está
Ud. de que, con el pretexto de amistad, se le acerquen personas interesadas
que quieran valerse de la posición de confianza de que goza, cerca
de una
delegación(1) importante a la que con la astucia se quisiera deslumbrar,
o confundir, o convertir, o traer a la estimación de personas que llevan
el veneno donde no se les ve. Lo han de querer usar, descaradamente unos,
y otros sin que Ud. lo sienta. Y yo quiero que todos le tengan a Ud., y a
la persona que confía en Ud., el respeto que les he tenido yo, que
me guardé bien, ni de frente ni de soslayo, de inculcar en Ud. mis
ideas propias sobre estas cosas delicadas del Congreso, y sobre los hombres
que de dentro o de fuera intervienen en él, por más que ni Ud.
ni yo podamos tener duda de la pureza
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
