Cartas a José Martí
De su madre Leonor Pérez Cabrera
Carta #6
Habana, noviembre 18 [1881](1)
Hijo mío: más activo, que tú, ha sido tu amigo Fernández; él me ha contestado a unas letras que con la última para tí, le mandé, pidiendo noticias tuyas; afortunadamente a los 3 días de haberla escrito, recibí una tuya, que aunque tiene fecha 3 de octubre, creo la escribiste 3 de noviembre por lo que en ella me dices.
Creo es tiempo perdido las quejas que sobre este descuido, para escribirme tienes hace algún tiempo, y ya debía acostumbrarme a él, pero esta vez era mayor mi zozobra, porque creí que alguna novedad había en el Príncipe, porque hace más de 2 meses escribió Carmen a Manuel, a mí, ni lo ha hecho, que el niño había estado malito, él contestó, y no habiendo recibido contestación, volvió a escribirle, pero esta es la fecha que nada sabemos de ellos; pero por lo que me dices, veo no tienen novedad particular, y como esto sólo, te disculpaba tu pereza para escribirme, que me parece no tiene disculpa, pues ya tienes hijo y debes saber la angustia que se tiene al no saber si viven o mueren lejos de nosotros; tú debes sufrir esto del tuyo que no tiene conciencia del mal que te hace, y ¿qué diré yo de un gran pensador, y hombre de juicio? ¿qué será no piensas lo que yo sufro?
Con respecto a lo de gran pensador; te felicito por lo que de honroso tiene; pero te confieso, que en esto soy un poco egoísta, y quisiera pensaras menos en los demás, para que te quedara más tiempo, para pensar en los tuyos que bien lo necesitan, bién sé que este pensar mío, no te gustará pero ¡Ay! hijo, las amarguras y los años, hacen pensar muy diferente. Pensé hablarte hoy algo de tus hermanas para que no las culpes, pero al tocar esto, mi corazón se oprime y no puedo disimular mi dolor; sí Pepe, ellas pasan una vida muy impropia de su edad, y esto las desanima, necesitan alentarlas, yo hago todo lo posible pero esto no basta, siempre temo que en la edad tan crítica en que están, lleguen a cansarse, y esto las haga fijarse en alguna persona que no las merezca, pues aunque Amelia particularmente ha tenido buen juicio para desechar todo lo que hasta ahora se le ha presentado, que han sido nulidades; temo que pueda hacer otra elección como la de Carmen, que mientras más días pasan más lo siento, de Antonia no te digo nada, ella está más niña y no deja de tener mucho juicio por el día que no estés muy de prisa escríbeles algo, ellas me dicen que no te escriben porque no quieren distraerte con tonteras que es lo que podrían decirte, pero, no, no es eso, es que están desanimadas y desconsoladas, hace pocos días decía Antonia al acostarse después que vino conmigo de una visita donde oyó hablar de lo corrompida que está la sociedad Habanera, que hasta el Ateneo murió a palos, decía ella a sus hermanas, no voy a dormir esta noche pensando en lo que ha dicho ese hombre, me figuro que el mundo, es un infierno y los hombres son demonios, esto me entristece, no voy a salir más para no saber nada. Y a mí me entristece, porque ella es muy alegre de un carácter muy sociable y está muy graciosa.
A pesar de lo que te digo de Carmen no vayas a creer que hay nada nuevo, él dice que se está arreglando para casarse pronto pero yo no le oigo más que las buenas noches cuando entra, y las buenas noches cuando sale, pero ella se conforma, y nada he de sacar de esto.
Dios te libre de más hijos, y acabo por hoy pues estoy muy pesada. Me falta decirte que tu padre está muy pesaroso porque el 1ro. de este mes cumplió 66 años, de él y de todos abrazos y uno más grande de tu madre.
Papeles de Martí. Ed. cit., t. III, p. 3-4. Cotejada con el manuscrito original de la OAH.
Se ha considerado esta carta de 1881, porque en ella doña Leonor expresa que don Mariano cumplió sesenta y seis años de edad el día 10 (suponemos que quiso escribir 1ro), y sabemos que él nació en 1815. En cuanto a la fecha exacta estimamos que haya sido un lapso de don Mariano al comunicárselo, ya que, según su partida bautismal, el nacimiento ocurrió el 31 de octubre.
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©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
