Aspectos de La guantanamera
La guantanamera por María Argelia Vizcaíno, (cont.)
Parte IV de IV
Observaciones sobre su origen
Terminando mi trabajo en tres partes tuve que dejarlo inconcluso esperando la explicación del único dotado para hacerlo, y así fue. El día 11 de junio de 1995 en el excelente Diario de Las Américas apareció la columna esperada con detalles al respecto. Después quedó impreso en su libro de Vida y Milagros de la Farándula en Cuba Tomo IV, editado por Ediciones Universal, en el que también encontramos algunos alegatos sobre la paternidad de La Guantanamera recayendo solamente en Espígul, pero Rosell muestra en la página 58 la letra de esta última que le envió el Dr. Cristóbal Díaz Ayala, que no está desglosada con los versos de Martí, ni con las décimas de Joseíto, aclarando que ni la música es igual.
Además de despejarme la duda, Rosendo tuvo palabras que me llenaron de emoción, porque nunca pude imaginar que una personalidad como él, al que tanto he admirado por todo lo que es, pudiera elogiar mi trabajo, eso representa mucho para mí como aspirante a escritora y como ser humano.
Según nos cuenta Rosell, que es una enciclopedia viviente y única de nuestro mundo artístico, la Guantanamera en cuestión de Ramón Espígul nació mucho antes de la que popularizara su amigo Joseíto Fernández “...aunque no fuera igual el estribillo ni las notas en el pentagrama”. Y añade: “...debe haber una tercera inscripción de dicho título a nombre de Espígul, en el Registro de la Propiedad Intelectual de Cuba Republicana, así como la afiliación del mismo con la Peer International que, según comentarios de atalaya (no muy religiosos) ha cobrado los derechos durante muuuchos años....”
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
