Aspectos de La guantanamera
La guantanamera por María Argelia Vizcaíno, (cont.)
Parte II de IV
Observaciones sobre su origen
He leído en la prensa de Miami y España que las hijas de Joseíto Fernández, Juana y Josefina Fernández, han estado reclamando el derecho de autor que nunca el gobierno de Fidel le pagó a su padre, aunque afirmaron que en 1978 recibió un solo pago de 15,000 pesos cubanos, pero sin embargo, el gobierno totalitario ha ganado millones de dólares vendiendo los derechos de la canción de su papá.
Por lo que he podido investigar la canción está inscrita dos veces, una por Joseíto Fernández ante la Sociedad General de Autores de España (S.G.A.E.) y otra en Estados Unidos, por la Editorial Fall River Music, a nombre de Héctor Angulo, el ex alumno de Orbón, que según dicen (en 1995) todavía vive en la Isla. Así que el Gobierno comunista de La Habana cobra por todos lados.
A pesar de esto, el propio Seegers, que en 1963 se autonombró autor del tema junto a Angulo, ha reconocido que fue Orbón (el que encontró las tres estrofas patrióticas del último libro de Martí en 1895) el que ajustó a los Versos Sencillos la melodía de La Guantanamera. Ya lo dijo Cabrera Infante: “...el genio de Orbón fue armonizar estos elementos dispares.”
Para confirmarlo escribió el poeta cubano Cintio Vitier en su libro Lo cubano en la poesía, de 1958, que era una “...experiencia inolvidable oír a Orbón cantar los versos de Martí con la música de La Guantanamera.” (El maestro Julián Orbón nació en España en 1925 y llegó a Cuba en 1940. Pertenenció al Grupo Renovación Musical de La Habana y se consideraba cubano, tal es así que desde el principio de la revolución de Castro partió para Estados Unidos y sufría la lejanía y represión de la patria como un cubano exiliado más. Murió en 1991 sin poder regresar.)
Lo que resumiendo hasta el momento podemos decir, que Joseíto hizo famosa la tonada con sus décimas y el estribillo en el noticiero radial de la década de 1930, y que Julián Orbón alrededor de 1958 ajustó los Versos Sencillos de Martí a la melodía, para que Angulo se la usurpara y la lanzara al mundo junto a Seegers. Aunque nos queda lo de Espígul por averiguar y además saber quién creó en realidad la música.
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
