Inicio de Sección

Bookmark and Share

Amazon.com Widgets

Preguntas Frecuentes
Libro de Visitas
Boletín de Noticias
Tienda en Línea


Infancia de José Martí

La Habana de José Martí [1] por Olga Fernández

Aunque el Diario de La Habana sólo había pronosticado la baja temperatura del día anterior, en la madrugada del 28 de enero de 1853 persiste la húmeda frialdad de la víspera, una frialdad que mantiene cerradas las casas de la Calle Paula, una vía estrecha y breve que acerca la muralla al puerto.

Mientras el sereno camina de un lado a otro para desentumecer sus miembros adoloridos y dicta a golpes de bastón la hora exacta, en la vivienda marcada con el Número 41, justo en una de las dos habitaciones de los altos, acaba de nacer el primogénito de la bella canaria Leonor Pérez y del valenciano Mariano Martí.

Poco antes del amanecer, por la calle escoltada por ochenta y dos casas, todas de gente pobre excepto la del Marqués de Campo Florido, transitan clérigos y marineros, vendedoras con tableros equilibrados sobre la cabeza, escribientes con chisteras[2] y levitín[3] de alpaca[4], soldados y modestas beatas[5] embozadas en mantas de burato que van apresuradas rumbo a la iglesia de Paula.

La Habana despierta con el redoble de companas de sus iglesias y conventos. Por las puertas de la muralla, abiertas al cañonazo de las 4:30 am., entran numerosos campesinos con sus arrias de mulos malojeros, con vacas de ubres henchidas o cargados con las viandas y legumbres que abastecerán los mercados de la villa.

Ese viernes será suministrada a la población en la Iglesia de Jesús María, la vacuna contra el cólera[6] asiático, epidemia que un año antes ha causado la muerte a dos mil vecinos, y los periódicos dedican grandes titulares al voraz incendio suscitado en Cárdenas.

Como noticias de menor destaque están los anuncios de entrada y salida de barcos, la oferta de ciertas mercancías, de ellas, los libros recién llegados entre los que se encuentran Los mil y un fantasmas, de Alejandro Dumas, Juana la pálida, de Honorato de Balzac y El judío errante, de Eugenio Sue, y la venta de “una negra joven, buena lavandera”, de “una negra de nación, regular cocinera”, de “cuatro negros y un negrito de cuatro años” y de “dos hembras jóvenes y sin tacha”.

Un recuadro con las efemérides históricas informa que un 28 de enero del año 1814, murió el emperador Carlos Magno y que ese día, pero en 1547, también falleció Enrique VIII de Inglaterra, “el príncipe que se separó de la Iglesia Católica por culpa de sus desenfrenadas pasiones y caprichos”.

1 2 3 4 5 6 7 8 >