
Gustavo E. Pardo Valdés 33.
Pdte. de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos
Del libro MARTÍ, MASÓN NUEVE NUEVOS ELEMENTOS
Desde las primeras décadas de la instauración de nuestra República
en 1902, para los masones constituyó un reto acometer una investigación
seria, veraz y objetiva que comprobase la militancia masónica de José
Martí. A tal efecto se realizaron numerosas gestiones en España,
México y los Estados Unidos de América, por ser en estos países
en donde nuestro Apóstol desarrolló sus más importantes
actividades como exiliado, y porque se comprobó que en ellos Martí
tuvo algún tipo de
relación con masones o con las instituciones masónicas radicadas
en los mismos.
En 1931, el hermano Ángel Rosendo y de Zayas[1],
publicó un folleto titulado "El Francmasón de la República
de Cuba y su Hermano José Martí Pérez" en el cual
hace referencia a la devoción que sentían los masones por José
Martí desde el reestablecimiento de los trabajos
masónicos en Cuba, a fines de 1898, fehacientemente demostrado en el
hecho de las numerosas logias simbólicas y cuerpos escoceses, que desde
aquellos años llevan su nombre. Por otra parte, es de destacar,
las numerosas mociones que se presentaron y aprobaron en las distintas logias
de la jurisdicción de la Gran Logia de la Isla de Cuba para rendir
tributo al Apóstol de nuestra Independencia.
En este folleto, el hermano Rosendo, se refiere a las joyas masónicas
que hoy se encuentran expuestas en el Museo Nacional Masónico "Aurelio
Miranda Alvarez" sito en el tercer piso del edificio que ocupa el Gran
Templo Nacional Masónico, expresando que " la Sra. Asunción
del Castillo Vda. de Valdés Domínguez, Coronel del E.L.[2]
y Jefe de Despacho del Generalísimo[3]
las donó a los hermanos galenos Domingo y Solano Ramos[4]
que vieron la luz masónica en la logia que lleva el
nombre del gran masón[5],
su padre, Solano Ramos y luego afiliados a "Fe Masónica"[6]
y estos dos buenos masones, también, siguiendo la senda del autor de
sus días, las traspasaron al Dr. Federico Torralbas, h. Mtro del Cuadro[7],
en esa época, 1924, quien las cedió
altruistamente a su Taller y en solemne sesión fueron recibidas por
la Lg. y entregadas luego el 27 de noviembre, de ese año, ante la estatua
del Apóstol, en pleno parque de Martí…¨ En la Pág.
18, el autor señala que "Aún está en trámite
otra noble gestión encomendada a un h. de la Logia "Luís
Simarro", en Madrid, el q. Victoriano Martínez, alto empleado
de nuestra Legación Nacional en esa Capital, para hacer porque el expediente
de Martí, en el archivo de la
Logia "Armonía" venga hacia nosotros y forme parte de todo
cuanto se ha referido…"
El Ex-Gran Maestro Dr. Gabriel García Galán[8],
en 1935, nombró una Comisión Especial presidida por el hermano
Miguel Ángel Valdés,[9]
para que investigara, tanto en Cuba como en el exterior, si José Martí
había pertenecido a alguna otra logia Masónica además
de la logia
"Armonía"[10],
resultando que de dicha investigación no se hallaron evidencia alguna
de este hecho.
Posteriormente, en 1937, el prestigioso hermano Miguel Ángel Valdés
publica Martí Masón" que recoge en un folleto de 30 páginas
el resultado de una meticulosa investigación sobre el tema, y que,
a mi modo de ver, constituye un esfuerzo meritorio, y el más completo
e
importante de cuantos se habían realizado hasta ese momento.
A continuación brindaré una selección de los testimonios
que el hermano Valdés Acosta recoge en su folleto, y que he considerado
que presentan de forma clara las pruebas y testimonios que ratifican la pertenencia
de Martí a la masonería, omitiendo aquellas referencias
que puedan señalarse como especulaciones, seguramente bien intencionadas,
así como las que carezcan de los datos necesarios para ser comprobados.
En la Pág. 3, el hermano Miguel A. Valdés señala que
"Martí llevó una vida asaz, agitada y demasiado corta para
que pudiera frecuentar los talleres"[11], y más adelante, en esta
misma página, expresa que "De
ahí que los datos que yo pueda ofrecer sean pocos y casi todos conocidos…".
Esta observación de Miguel A. Valdés es, decididamente, la mejor
prueba de la sencillez, honradez, limpieza de mente y espíritu con
que nuestro hermano abordó la tarea de investigar este
controvertido tema, que tantas suspicacias ha arrojado sobre las intenciones
que alberga nuestra Institución al respecto.
En este valioso trabajo, que aún hoy sirve como obra de obligada
referencia a quienes estudian este asunto, el autor nos presenta una serie
de testimonios que, aún con el tiempo transcurrido desde la publicación
de esta investigación a la fecha, unos 67 años, mantienen
su vigencia, y considerando que las existencias de este valioso trabajo de
investigación desde hace muchos años se han agotado, y que el
mismo no ha sido nuevamente reproducido, considero que resultará
de interés, en particular para el beneficio de los noveles masones,
transcribir algunos de los argumentos que nuestro hermano Valdés Acosta
expone en su "Martí Masón".
En la Pág. 7, el autor nos dice "me puse en relación con
el h. Arthur W. Handy, G.S.[12] de la ¨Most Worshipful Grand Lodge of
de Most Ancient and Honorable Fraternity of F & A. Masons “Prince
Hall”[13] y
aunque este h. no satisfizo todas mis demandas, le debo el agradecimiento
de haberme dado algunos datos, preciosos, y entre ellos un ejemplar de los
"records" o memoria de la logia “Prince Hall No. 38”
, anteriormente “Sol de Cuba”[14],
que aún existe…” . En la Pág.
8, continúa diciendo "Los records de la logia muestran que hombres
tan venerables como el h. General Antonio Maceo, Máximo Gómez
y José Martí, el mártir de Dos Ríos, y otros,
habían visitado la logia mientras estuvieron de tránsito, y
Antonio Maceo, a causa de su eminente vida militar y sus servicios a la libertad
de Cuba, fue nombrado miembro honorario…", continúa afirmando
el hermano Valdés que gracias al hermano Brockaway pudo conocer otro
dato más de la vida masónica de José Martí en
Nueva York por una carta fechada el 8 de julio de 1934 que le enviara el masón
cubano Pedro M. Fuentes, residente en esa ciudad desde 1886, en la que afirmaba
“yo no sabía que él (Martí) era masón hasta
que el querido h. (Roger) Noy me dijo que lo era".
En la Pág. 11, expone que el hermano Juan E. Bory, el 23 de mayo
de 1931, afirmó en la Respetable Logia "Unión Hispanoamericana"[15]
que Martí y Gómez "formaron columnas la noche de mi iniciación"
en Noviembre de 1884 en la logia "Quisqueya", en Montecristi, Santo
Domingo.
En la Pág. 12 el hermano Valdés brinda el testimonio que ofreció
el d.C. Juan Gómez Valdés, médico de la columna española
que dirigía el coronel Ximénez de Sandoval, y que posteriormente
fue confirmada por el cabo de la Sanidad Militar española, Juan Trujillo,
en la que se
narra "el médico se había quedado cuidando a los heridos
con varios soldados, y enterrando a los muertos. Y pensando en el difícil
trance que corrían si los cubanos se decidían a rescatar a Martí,
en una hoja
de su libreta escribió el primero: Llevamos a Martí herido;
si somos atacados, le daremos muerte._ Sandoval” y enlazó los
nombres de Martí y Sandoval con una cruz y una rosa, símbolo
del grado 18 de la Masonería. Que entregó el papel a un asistente
y le ordenó que lo
clavara en un árbol, en la dirección supuesta en que los cubanos
venían y que se le reuniera enseguida".
De esta narración se desprende que el médico Juan Gómez
Valdés conocía muy bien los símbolos de los grados superiores
de la masonería, y considerando que en esos momentos la institución
masónica se hallaba
perseguida en España, podemos conjeturar que este médico era
masón.
Como hemos apreciado en el trabajo antes expuesto, el hermano Miguel Ángel
Valdés realizó una investigación histórica apreciable,
que, como antes dije, aún hoy es referencia obligada a cuantos tratan
el tema de
Martí en la Masonería , porque en esta obra, ofrece testimonios
que hasta ese momento eran desconocidos o que habían sido muy poco
divulgados, y que contribuyeron a aclarar ciertos aspectos confusos
sobre la trayectoria masónica de José Martí.
Según lo expuesto en este trabajo, podemos concluir lo siguiente:
a. Martí perteneció a una logia denominada
"Armonía" en Madrid, España.
b. En esta logia ocupó el cargo de Orador.
c. Era reconocido como masón.
d. Visitó la logia “Sol de Cuba”, en New York, en compañía
de Máximo Gómez y Antonio Maceo.
e. Participó en la ceremonia de Iniciación del hermano Juan
E. Bory.
f. Se identificó como masón al capitán del buque Nordstrand,
Thomas Lowoy.
g. Ximénez Sandoval y el médico de Sanidad Militar de la columna,
d.C. Juan Gómez Valdés reconocían a Martí como
masón, grado 18 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
h. Durante su estancia en Nueva York no visitó logias regulares norteamericanas.
i. No fue Venerable Maestro de la Logia "Sol de Cuba" de Nueva York.
Referencias
[1] Capitán del Ejército Libertador, Secretario de la Respetable Logia "Fe Masónica" de La Habana , Medalla al Mérito Masónico, y Grado 33 del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba.
[3] Se refiere al Generalísimo Máximo Gómez, grado 33 del Rito Escocés.
[4] Los hermanos Domingo y Francisco Solano Ramos, hijos del Dr. Francisco Solano Ramos.
[5] Se refiere a la Logia "Solano Ramos" del Oriente de Pinar del Río.
[6] Logia Centenaria que radica en el edificio del Gran Templo Nacional Masónico en La Habana.
[7] Se refiere a que el hermano Torralba era el Venerable Maestro de la Logia "Fe Masónica".
[8] Gabriel García Galán, Ex Gran Maestro de la Gran Logia de la Isla de Cuba, 1935.
[9] Ex-Maestro de la respetable Logia "Bartolomé Masó" de La Habana , autor de diversos trabajos biográficos y literarios tales como "A la Sombra de la Acacia " (Poesías, Cuentos y Pensamientos, 1923), "En el Templo frente al Mar", (Poesías, conferencias, 1925), "El Mayor General Bartolomé Masó Márquez" (Biografía, 1931), "Martí Masón" (Investigación, 1937), y otros.
[10] Porque se daba por descartado que nuestro Apóstol se había iniciado en ella durante su permanencia en Madrid.
[11] Talleres, equivale a Logias.
[13] Prince Hall fue un clérigo cristiano de raza negra que residía en la ciudad de Cambridge, en el actual estado de Massachussets, en los Estados Unidos de América. En el año 1775, él y otros miembros de su congregación fueron iniciados en una logia militar masónica inglesa que radicaba en la ciudad de Boston. En el año 1787, el hno. Prince Hall funda una logia masónica para gentes de color libres, obteniendo la Carta Patente de la Gran Logia de Inglaterra. La actual Gran Logia "Prince of Hall" se deriva de aquella primera logia.
[14] Fundada el 26 de junio de 1880, siendo concedida la Carta Patente el 1 de junio de 1881. Esta logia estuvo integrada fundamentalmente por cubanos y otros miembros de habla hispana hasta 1906, época en la cual comenzaron a ingresar en ella masones de habla inglesa, y en el año 1913 se le cambió el nombre por el de "Prince Hall".
[15] Fundada el 9 de abril de 1875. Actualmente radica en la calle Teresa Blanco, Luyanó. Mcpio de 10 de Octubre en esta ciudad.
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
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